Trucos y consejos

Trucos para calentar leches vegetales caseras aprovechando sus nutrientes

calentar leches vegetales

Calentar leches vegetales caseras tiene sus trucos

¿Habéis experimentado lo que ocurre al calentar cualquier leche vegetal casera?

¿Os a sorprendido el resultado?

A mi muchísimas veces. Por eso, después de múltiples vivencias personales al respecto, he decidido escribir este humilde artículo compartiendo lo que hasta ahora he aprendido gracias a la experimentación y gracias a todas vuestras colaboraciones y preguntas al respecto. Son varias las preguntas que habéis hecho en este sentido:

«Se puede calentar la leche de almendras ?» , » Puedo calentar la leche de avena ? » etc.

Cuando nos ponemos a hacer las leches vegetales en casa, nos damos cuenta de que una de las diferencias más palpables entre las leches vegetales caseras y las envasadas es que las primeras reaccionan de forma inesperada ante el calor. El porqué de ello lo tenéis en este otro artículo sobre las diferencias nutricionales de las leches caseras y envasadas pero ese no es el objetivo de hoy.

Hoy os quiero transmitir algunos trucos básicos que nos conviene conocer antes de calentar una leche vegetal casera. Espero que estos sencillos trucos nos ayuden a mejorar su manejo en nuestra cocina y de paso, a conocer las virtudes de las leches vegetales caseras, que tan desconocidas son a pesar de su larga historia.

¿Qué ocurre cuando calentamos leches vegetales caseras?

calentar la leche de almendras

Al calentar leches vegetales caseras nos encontramos con resultados variados y sorprendentes. Algunas leches se separan, otras sedimentan y se pegan en el culo de la cazuela, otras espesan hasta convertirse en densas cremas o en sustancias mocosas. Todo esto se debe a que las leches vegetales caseras son alimentos vivos y como tales, mantienen grandes cantidades de enzimas, fibras naturales y vitaminas que en la pasteurización desaparecen. Gracias a que la leche casera está viva y llena de nutrientes nos aportará interesantes características organolépticas que aprovecharemos en función del objetivo que deseamos conseguir.

Para hacer chocolates espesos o bechameles, por ejemplo, utilizaremos leches vegetales de cereales (leche de arroz, leche de avena, leche de trigo sarraceno…) que por la cantidad de fibra que contienen en general, espesarán la leche de tal forma que nos permitirán obtener la densidad suficiente para nuestro objetivo. Tenéis un artículo sobre chocolates veganos en este enlace.

calentar la leche de almendras
Exquisito puré de patata vegano elaborado con leche de almendras casera

Si lo que buscamos es dotar a nuestro plato de un sabor delicioso y obtener grasas no saturadas que ayudan en la prevención de enfermedades cardiovasculares, entonces podemos utilizar leches de frutos secos (leche de almendras, de nueces, de avellanas..) , leches vegetales de pipas, cáñamo, sésamo o incluso horchata de chufas. Tradicionalmente se han utilizado estas leches para hacer postres como torradas, tartas, o incluso cocer el arroz en las mismas. De ahí el tradicional receta que se recoge en muchos libros medievales de arroz con leche de almendras, o la leche de soja en Asia y centro América. Hoy en día se utilizan más para mezclarlas con el café, el té o como ingredientes de batidos y smoothies.

Vamos con los trucos básicos que nos ayudarán a tratar la leche vegetal casera con la delicadeza necesaria para poder aprovechar mejor sus cualidades:

1- NO HERVIR LA LECHE:

La primera premisa para calentar leches vegetales con éxito es no hervir la leche. Cuando la hervimos, por un lado perderemos parte de los nutrientes y por otro lado, correremos el riesgo de transformar su textura. Al calentar la leche de almendras, de avellanas o nueces, la horchata de chufas y las leches de semillas pequeñas como el cáñamo o el alpiste, todas ellas perderán la estructura y se licuarán hasta parecer agua sucia, y hasta pueden llegar a cortarse.

Tenéis un ejemplo gráfico de lo que ocurre al calentar la leche de almendras en este video.

Las leches de cereales como la leche de arroz, la leche de avena, de trigo, etc. sin embargo tenderán a espesar demasiado, transformándose en una «crema» , «natilla» o «pudding»  más adecuada para postres que para beber.

2- CALENTAR SIEMPRE A FUEGO LENTO:

La segunda premisa es calentarlas siempre a fuego lento y removiendo para que no se peguen en el fondo de la cazuela. Sabemos que las leches vegetales caseras sedimentan en el reposo. Si las exponemos al calor por un período largo (más de 5 minutos, por ejemplo) tienden a sedimentar y conviene removerlas para homogeneizarlas. En este video (correspondiente al artículo la mejor leche vegetal para el café) encontraréis un ejemplo gráfico de lo que digo.

3- NO RECALENTAR LA LECHE:

Si hemos calentado una leche vegetal para tomarla caliente con café o té y nos ha sobrado un poco no conviene volver a meterla en la nevera. Los alimentos vivos son muy sensibles a los cambios bruscos de temperatura y pueden echarse a perder fácilmente.

Se puede calentar la leche de almendras?
4- ¿QUÉ DIFERENCIAS HAY AL CALENTAR LECHES VEGETALES EN EL MICROONDAS O EN UN CAZO?

Hemos observado que la leche vegetal no se comporta igual cuando la calentamos en el micro-ondas o en un cazo. Gracias a Josetxo, usuario de este blog, podemos aportar la explicación física de la diferencia entre ambos métodos.

CALENTAR LECHES VEGETALES EN UN CAZO: Cuando calentamos la leche vegetal en un recipiente al fuego (sea resistencia, placa vitro cerámica, inducción, fuego de gas, fuego de cocina de carbón…) el calor en el liquido es producido por transmisión a través de un cuerpo solido que hace que el agua de cualquier liquido (incluso el de la leche animal) se evapore por capas de abajo hacia arriben la zona central y por los laterales antes que por el centro, con lo que la parte solida tiende a “erosionarse” hacia el recipiente, produciendo “cuajos” y “natas” en las leches. Es por eso que vemos que a la leche de almendra o la leche de avellanas casera se le forman unas pequeñas natas que estéticamente le dan un aspecto regular.

CALENTAR LECHES VEGETALES EN MICROONDAS: En un microondas, sin embargo, el liquido no se calienta por inducción, sino por radiación indirecta. Esto es que las microondas no calientan el agua del liquido (y lo que lleve dentro), sino que estimulan las moléculas de agua de toda leche (y todo producto que queremos calentar o recalentar que metamos en el microondas) haciéndolas vibrar y como todos sabemos al frotar una molécula y/o átomo con otra molécula y/o átomo se produce calor. En este caso, no se producen ni natas en las leches de frutos secos u horchatas de chufas, ni espesan las leches de cereales.

Una vez hemos conocido la explicación de cada método, ya podemos elegir la que más nos convenga.

Agradezco a Josetxu y tantas otras usuarias del blog que con sus dudas y aportaciones nos ayudáis a comprender mejor el alucinante mundo de cómo calentar leches vegetales caseras y a seguir investigando.

¡Hasta la próxima!