
Descubrir cuál es la mejor leche vegetal para el café, confieso que ha sido el experimento más complicado en el que me he embarcado este año. Primero, porque cuando nos preguntamos qué leche vegetal es la más adecuada para mezclar con el café, no hay una respuesta absoluta que sirva para todo el mundo. Obviamente, la respuesta dependerá de factores como: si nos gusta el café negro o más suave, de si nos gusta que el sabor de la leche tenga mucha presencia o no, de si buscamos tener un acabado espumoso y cremoso parecido al que se obtiene con la leche de vaca, y suma y sigue…
Como veis, son muchas las variables que hay que tener en cuenta, pero he intentado, humildemente, dar respuesta a todas ellas.
Antes de compartir los descubrimientos en dicha materia, voy a aclarar algunos conceptos que espero sean muy útiles a la hora de elegir la leche vegetal casera que más se aproxima a nuestros gustos.
CONCEPTOS BÁSICOS:
1- Leche de vaca Vs. Leche vegetal casera
Tenemos que tener muy presente la idea de que cuando mezclamos el café con cualquier tipo de leche vegetal el resultado es muy diferente al resultado que se obtiene al mezclar el café con leche de vaca. En los más de 30 experimentos que he realizado, ninguna mezcla se asemeja a la opción no vegana. Algunas versiones son mejores, otras peores, ¡todas ellas diferentes! Por eso, es importante abrirnos a otras texturas y sabores, dejarnos sorprender y conquistar, sin esperar reproducir ni imitar al dedillo la versión de café con leche de vaca. Para ello es importantísimo partir de cero y eliminar falsas expectativas.
2- Leche vegetal casera vs. Leche vegetal envasada (industrial)
El resultado de la mezcla leche+café también difiere si la leche vegetal empleada para mezclar con el café es leche vegetal industrial o casera. Los experimentos llevados acabo para este artículo los he realizado utilizando leches vegetales caseras, preparadas con Vegan Milker. Por si hay alguien que desconoce las diferencias entre las versiones casera e industrial o envasada, podéis conocer la información básica al respecto en este artículo titulado: Comparativa entre leche vegetal natural y envasada .
3- Receta del café

Los gustos sobre el café son tan diversos como colores existen en el mundo. Para realizar las pruebas he utilizado un café muy concentrado preparado en cafetera italiana, es decir, un café muy muy negro y fuerte. De esta forma he identificado mejor la leches vegetales con más carácter para cortar el café. En mi caso, empleo siempre café que tenga el sello de Comercio Justo, de la variedad 100% Arábica. Al realizar las mezclas, he utilizado las siguientes proporciones:
- Café cortado: ponemos ¾ taza de café y ¼ de leche vegetal.
- Café con leche: ponemos ½ taza de café y ½ taza de leche vegetal.
4- Leches vegetales y calor
Las leches vegetales caseras son súper sensibles a los cambios de temperatura. La mayoría de ellas sufre mucho cuando se hierve, hasta el punto de echarse a perder. Para evitar destrozar la leche vegetal recomendamos calentarlas a fuego lento a no más de 60ºC. En el artículo “como calentar leches vegetales sin perder nutrientes” tenéis información muy útil al respecto.
5- Pequeño diccionario práctico
Utilizaré algunos términos que he acuñado yo misma para poder describir los resultados de esta aventura que me he planteado, a fin de encontrar la mejor leche vegetal para el café. Son palabras que describen nuevas texturas, fenómenos y conceptos que surgen cuando experimentamos en campos aún poco explorados.

- Textura nebulosa: Es un efecto físico, muy visual, que ocurre cuando algunas leches vegetales se integran al café. A la vista parece que la mezcla se ha cortado, pero no es así. A veces desaparece cuando removemos la mezcla con la cuchara y otras veces vuelve a aparecer. No supone un problema a nivel de salud, es sólo un efecto visual y se puede consumir la leche en este estado tranquilamente.
- Sedimentación: Es un efecto muy frecuente en las leches vegetales caseras. En reposo, la leche sedimenta creando un poso más denso en el fondo de la botella o el vaso. Es sólo un efecto físico que no afecta más que a la vista. La bebida estará en perfectas condiciones de ser consumida, pero conviene remover antes de ingerir, para homogeneizar mejor la mezcla.
- Sedimentación inversa: Al mezclar algunas leches vegetales con el café ocurre lo contrario. Cuando la densidad de la leche es menor que la del café, esta se concentra en la parte superior del vaso. En este caso, al igual que en el anterior, la bebida estará en perfectas condiciones de ser consumida, pero conviene remover antes de ingerir, para homogeneizar mejor la mezcla.
- Textura homogénea: Cuando la mezcla de café y la leche vegetal se mantiene estable sin sedimentación ni nebulosas.
- Espuma: Capa fina en la parte superior de la bebida que presenta pequeñas burbujas y aporta una sensación visual de cremosidad.
Una vez aclarados los conceptos básicos, ya nos metemos en materia.
Deciros que he disfrutado muchísimo experimentando y descubriendo cada día más sobre las leches vegetales caseras y su comportamiento con el café.
Veréis que planteo muchísimas opciones, para poder llegar a solventar el máximo de dudas y así acercarme más a las necesidades de todos los públicos. Seguramente queden algunos detalles en el tintero, pero creo que comparto una buena base para que, a partir de ella, cada cual pueda elegir su leche vegetal preferida y desarrollar su propia versión.
¿ Cuál es la mejor leche vegetal para el café ?

Ya hemos comentado que leches vegetales caseras tienen texturas y sabores muy diferentes a la leche de vaca o a las versiones industriales de leches vegetales, por eso, cuando las sometemos a calor o las mezclamos con café ocurren cosas que nos sorprenden. Resumo los resultados obtenidos en mis experimentos en base a un abanico de posibilidades gustativas:
1- Café cortado con intenso aroma a café
Si lo que nos apasiona es el café negro y no nos interesa rebajar su sabor ni su color, pero nos apetece añadir leche vegetal para obtener ciertos nutrientes, o preparar un café cortado, os propongo cortar el café con leches vegetales de cereales. El sabor de la leche de avena o la leche de arroz, es bastante neutro y se puede decir que pasan desapercibidas. También puede servirnos la leche de soja casera. Con las leches vegetales que propongo en este apartado la mezcla resultante es homogénea, apenas se produce sedimentación.
2- Café cortado pero suave, con más sabor a leche
Si queremos que la leche vegetal aporte su sabor a la mezcla es importante hacer el café menos concentrado. Se aconseja respetar la cantidad de 10 mgr de café molido por taza, que es más o menos, el mismo porcentaje que se utiliza para hacer un té o una tisana de hierbas.
Por otra parte, las leches vegetales caseras más sabrosas y con más carácter para cortar un café son las leches de frutos secos. La leche de avellanas, nueces o almendras son deliciosas y apropiadas para este fin.
Todas ellas, son menos cremosas que una leche de vaca, pero se pueden mejorar añadiendo 4 nueces macadamia (20gr por litro). Con este pequeño detalle conseguiremos una fina capa de espuma en la parte superior del cortado, que aporta un aire más tentador a nuestro café.

2.1. Leches vegetales para el cortado
En el caso de los frutos secos, también nos podemos permitir doblar la cantidad de semillas empleadas para hacer la leche con 150-200 gr. / por litro y así obtener una leche más concentrada. Pero mi experiencia me ha demostrado que la diferencia en el resultado no es tan grande para la inversión económica que esto supone. No compensa.
La leche de almendras, avellanas o nueces destacan por su exquisito sabor, a nivel visual, cuando se someten al calor, a veces producen pequeñas natas e irregularidades estéticas como la nebulosa o la sedimentación inversa (ver video).
Concretamente, la leche de almendras, produce pequeñas natas que no hay forma de disolver. La leche de nueces o la leche de avellanas, sin embargo, no producen natas y se mezclan mejor. La mezcla es realmente deliciosa.
Os recuerdo que la presencia de natas, nebulosas o sedimentaciones no es perjudicial para la salud, pero si que produce la falsa sensación de que la leche “se ha cortado”. ¡Ojo! Todos estos efectos (excepto las micro-natas de la almendra) desaparecen cuando removemos la mezcla con la cucharilla y sólo son observables cuando la taza es transparente. Cuando la mezcla reposa, se enfría y mezclamos bien, se minimizan hasta desaparecer.
Una opción segura que no produce natas y se puede calentar a altas temperaturas sin problema es la leche de soja casera.
3- Café con leche

Cuando rebajamos la cantidad de café y leche a ½ parte cada una, las opciones de leches vegetales aconsejables se multiplican. Para hacer exquisitos cafés con leche podemos utilizar casi cualquier leche vegetal casera. Vamos a describir las más apropiadas y sus características más notables:
3.1. Café con leche cremoso y denso: Las leches de cereales en general y la leche de arroz y la leche de avena en particular aportan ese cuerpo denso que buscamos. A nivel nutricional aportan básicamente hidratos de carbono, fibra natural y vitaminas que contribuyen en la regulación del sistema nervioso. Gracias a la fibra que aportan, también son ideales para hacer exquisitos chocolates a la taza.
3.2. Café con leche sabroso: Para las personas que aprecian más el sabor resultante y no les importe tanto la textura, la opción ideal es utilizar leches de frutos secos. La leche de avellanas, nueces, almendras, coco, anacardos… Cualquiera de ellas nos puede deleitar el momento cafetero con su agradable sabor.
4_ Leche manchada con café
Cuando apreciamos más la leche vegetal que el café y solo queremos aportar un chorrito de café en la mezcla, os sugiero utilizar las mismas opciones que he planteado en el punto 3. En este grupo también podemos incluir la horchata chufas, que hasta ahora he omitido por su hipersensibilidad al calor y mal comportamiento en las mezclas que llevan gran cantidad de café.
5- Leche vegetal con café soluble
Cualquier leche vegetal que nos guste puede ser utilizada para enriquecerla con una cucharada de café soluble.
A modo de resumen destacaremos las características principales de cada familia de leches vegetales caseras:
- Leche de arroz, avena u otros cereales: destacan por su densidad (espesa) y neutralidad en el sabor.
- Leche de nueces, almendras u otros frutos secos: destacan por su delicioso sabor, pero sedimentan con facilidad. Conviene no calentarlas a más de 60ºC para no echarlas a perder.
- Leche de soja: No destaca ni por sabor ni por textura, pero es muy resistente a las altas temperaturas y se puede calentar a más de 60ºC sin problemas. Ofrece mezclas homogéneas y estables. Además genera microespuma lo que la convierte en la leche ideal para un cappuccino.
- Horchata de chufas: Es una leche vegetal deliciosa pero es muy sensible a altas temperaturas y a las mezclas. Hay que calentarla con mucho cuidado y removiendo para que la fibra no se pegue al fondo de la cazuela.
- Leche de pipas, cáñamo u otras semillas pequeñas: Aportan sabores intensos y originales, muy atractivos pero tienden a sedimentar y crear nebulosas.
En estes enlace tienes las RECETAS de TODAS las leches vegetales caseras

CONCLUSIONES FINALES y consejos generales
- Si nos parece que la leche vegetal no tiene la suficiente fuerza como para suavizar el sabor del café, podemos jugar con las proporciones. Sencillamente se trata de aumentar la cantidad de leche vegetal y disminuir la cantidad de café que utilizamos en la mezcla para conseguir un resultado más equilibrado, tanto en sabor como en color.
- Si utilizamos el truco de hacer leches vegetales más concentradas tenemos que tener cuidado con doblar las cantidades de algunas semillas. Este truco sólo funcionará con leches de frutos secos, pipas y soja, porque con el resto de semillas corremos riesgos. Cada familia de semillas (cereales, frutos secos, leguminosas, gramíneas…) se comporta de forma diferente. Nada tiene que ver la leche de alpiste o de lino con una leche de almendras. Si doblamos la cantidad de semillas de lino, de avena o de arroz, por ejemplo, la vamos a liar parda, porque la leche engordará tanto que se convertirá en un gel imposible de beber. Para que no ocurra esto, conviene respetar las cantidades recomendadas en las recetas de cada leche vegetal.
Espero que lo que he descubierto hasta hoy, sea útil y os aporte alguna pista. De todas formas, seguimos experimentando!
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