
Compartimos en este artículo todos los trucos que hemos aprendido para conservar leches vegetales caseras por mas tiempo.
Las leches vegetales caseras, al no estar esterilizadas, pasteurizadas, ni homogeneizadas, tienen una vida mucho más corta y delicada que cualquier leche envasada. Una leche vegetal envasada puede viajar en un camión a 30ºC y estar en una estantería 2 años sin que esto afecte a su caducidad. Esto es impensable en el caso de las leches vegetales naturales o caseras (o de cualquier producto fresco), ya que en estos casos hay que tomar en cuenta una serie de conceptos o reglas de conservación más exigentes pero no por ello complicadas.
Hemos reunido en este artículo todo aquello que nos puede resultar útil para comprender cómo hemos de conservar las leches vegetales que elaboramos en casa. Veréis que es un tema sencillo de entender y muy simple de llevar a cabo.
CONSEJOS PARA CONSERVAR LECHES VEGETALES:
1-La importancia del frío
Cuando elaboramos nosotras la leche vegetal, sabemos que está viva, es decir, sabemos que todos los micro y macro nutrientes que la habitan (aminoácidos, minerales, grasas, vitaminas, enzimas…) están vivos y en constante transformación. Para que la leche casera nos dure de 3 a 5 días de media, debemos conservarla siempre en la nevera, entre 2ºC y 5ºC.
El frío ralentiza la super actividad de los nutrientes y ayuda a conservarla durante más tiempo. Cuando exponemos la leche vegetal a temperatura ambiente (15-20ºC) los micro organismos se activan, trabajan más de prisa y la leche se puede echar a perder en pocas horas.
Un estudio de laboratorio del CSIC realizado para la conservación de la horchata nos muestra la siguiente tabla de datos. Tomando en cuenta que la horchata de chufas es una de las leches vegetales más sensibles y más riesgo de caducidad tiene, podemos deducir que el resto de las leches vegetales superan los días de conservación expuestos en la tabla.
Temperatura de conservación 0-2 ºC: La leche se mantiene de 8 a 10 días.
Temperatura de conservación 3-4º C: La leche se mantiene de 5 a 8 días.
Temperatura de conservación 5-8º C: La leche se mantiene de 3 a 6 días.
2-El proceso de envejecimiento
Si mantenemos la nevera (heladera) entre 5ºC y 8ºC , que es lo habitual, la caducidad de la leche vegetal variará entre los 3 y 5 días. Las variaciones dependerán principalmente de la temperatura de la nevera, del grado de oxidación y calidad de la materia prima empleada (cereales, semillas, frutos secos…) y de la calidad del agua.
Un dato curioso a tener en cuenta es que, al contrario de lo que ocurre con cualquier leche envasada que ha sido sometida a procesos térmicos de pasteurización o esterilización, la leche vegetal natural por ser un alimento vivo, es como el vino que según va envejeciendo, se va asentando y mejoran su sabor y textura. Tomando en cuenta el paralelismo que hemos hecho con el vino, podemos decir que en 3 días nuestra leche vegetal estará en su categoría de “crianza” y al quinto día será un “reserva” en toda regla, jajaj…
Por todo ello, el mejor momento para tomar una leche vegetal casera será justo antes de fermentarse a los 3 o 5 días después de haberla elaborado.
3- La sedimentación o decantación:
Muchas personas nos preguntáis si la estratificación, sedimentación y/o decantación de la leche vegetal es normal o es un signo de caducidad. Aprovechamos el artículo para aclarar que son procesos naturales que no tienen por qué producir rechazo y que no influyen en las propiedades nutricionales de la leche ni en su caducidad. Es una cuestión simple que solventa fácilmente agitando la leche antes de tomarla.
El nivel y grado de sedimentación o decantación variará dependiendo de la semilla que hemos empleado para hacer la leche vegetal:
La leche elaborada a partir de copos de avena, por ejemplo, tiende a separarse en dos capas; una cremosa y otra más líquida en la parte superior.
La leche de coco casera cuando reposa en la nevera, al revés de lo que ocurre con la de avena, se le forma una capa de grasa en la parte superior y debajo queda la parte líquida. Esta grasa es la famosa manteca de coco que bien se puede rescatar de la leche y utilizarla para usos cosméticos o culinarios, o bien se vuelve a diluir otra vez a base de calor para recuperar la leche de coco cremosa.
La horchata de chufas, en cambio, aunque la leche se mantiene homogénea sedimenta muchísimo formando un poso de color y textura arenosa que queda incrustado en la base del recipiente. Hay que agitar mucho la horchata para mezclar bien el poso con el resto de la bebida y tomar la horchata con todos sus nutrientes y texturas.
Como veis, cada leche vegetal casera se comporta a su manera, pero la sedimentación, decantación y/o estratificación es muy común en casi todas.
Las bolas agitadoras son un accesorio interesante y muy económico para ayudar a mezclar y emulsionar la leche antes de servir. Estas bolas son de acero inox, preparadas para uso alimentario. Se pueden introducir en cualquier botella o recipiente, siempre y cuando la anchufa del cuello del recipiente se de al menos 3 cm.
4- ¿Cómo puedo saber si la leche vegetal está caducada?
Cuando una leche vegetal casera caduca lo percibiremos claramente mediante el olor y el sabor. Notaremos que la leche ya no huele bien y que si tomamos un traguito, este resulta desagradable, con un toque picante debido al grado de fermentación. En algunas de las leches también se notará que cambia un poco el color y la textura de la leche, tornándose más oscura y mocosa.
5- El recipiente:
Es suficiente con guardar la leche en un recipiente preferiblemente de vidrio con tapa hermética. Gracias a vuestras propuestas hemos aprendido que para conservar mejor la leche también podemos repartirla en tarros de cristal de tamaño más o menos individual (los típicos de mermelada, que tendrán el volumen de una lata de refresco aproximadamente) y se guardan así en la nevera. Con este truco se mejoran dos cosas:
La CONSERVACIÓN, ya que cada bote lo termino en 1 o 2 veces como mucho, y el resto siguen cerrados y por tanto más protegidos.
La DECANTACIÓN es más fácil agitar uno de estos botes y dejarlo homogéneo que remover todo el líquido que cabe un recipiente más grande.
6- ¿Se puede congelar una leche vegetal casera?
Podemos congelar la leche vegetal con la intención de hacer polos o helados sin problemas.
Pero cuando queremos congelar la leche para prolongar su conservación hay que tener en cuenta que cuando la descongelemos ocurrirá que:
- Su caducidad será mayor que su versión fresca que no ha sido sometida a congelación, por lo que nos durará menos días (1 o 2 días).
- La leche descongelada también sufrirá un deterioro en la estructura y textura de la misma, siendo las leches vegetales de frutos secos y la horchata de chufas las que menos sufren el efecto de descongelación.
Si no nos queda más remedio que congelar, lo haremos, pero como norma general es preferible bajar la temperatura de la nevera a 2ºC y así extender la vida de nuestra leche fresca por más tiempo. De esta forma evitaremos sacrificar la textura y sabor originales de la leche y podremos gozar del proceso de envejecimiento que tanto mejora la bebida.
7-¿Se puede calentar una leche vegetal para cocinar con ella o tomarla caliente?
” ¿Se puede calentar la leche de almendras? O la leche de soja? “
Esta es una pregunta que escuchamos frecuentemente. La respuesta es SI, claro. Ya hemos comentado que la bebida natural es más sensible a los cambios de temperatura que la tratada por esterilización, pasteurización, etc. pero eso no limita que la podamos calentar.
Las leches vegetales caseras se usan de igual manera que sus versiones industriales pasteurizadas para añadirlas a un té, al café o cocinar con ellas, con la diferencia de que las caseras están vivas y son mucho más nutritivas y muestran comportamientos y texturas diferentes. Seguramente os parezca muy práctico el artículo publicado en este mismo blog sobre la mejor leche vegetal para el café.
Delicioso desayuno con leche de pistacho caliente y sucedáneo de café
Por ejemplo, una leche de avena envasada no engorda al calentar, pero una leche de avena natural si espesa. La leche de avena natural se pone gordita, como crema, porque en el caso de avena, el mucílago (fibra natural) causante del efecto espesante está vivo, junto con todos los demás nutrientes.
Ocurre lo mismo con la leche de cebada y de otros cereales por lo que son ideales para emplearlas como ingredientes de postres, cremas, puddings, bechameles…
Otras leches vegetales naturales de semillas y frutos secos, incluso la horchata de chufas no espesan al calentarse, pero puede que si las exponemos durante mucho tiempo al calor les salgan unos grumos de grasa que hacen feo, aunque la leche se puede tomar sin ningún problema.
Para más información os recomiendo leer el artículo publicado en este mismo blog “Trucos para calentar las leches aprovechando sus nutrientes“.
Conclusión:
- Cualquier leche natural se puede calentar para tomarla caliente o cocinar con ella.
- Si después de haberla calentado volvemos a meterla en la nevera, lo peor que puede pasar es que estemos acelerando su caducidad, no tiene más secreto, ni mayor peligro.
Espero que estos consejos básicos os sirvan para alargar la vida de vuestras leches vegetales caseras y os permitan disfrutar y gozar de su sabrosísima vejez.
Seguimos experimentando con nuestra Vegan Milker en el apasionante mundo de las leches vegetales caseras.
¡Salud y hasta proto!




