Recetas de leche de avena

Leche de avena, coco y cacao con dátiles

leche de avena y coco casera sin lactosa y residuo cero
La leche de avena casera es una leche vegetal cremosita con un toque dulce que puede resultar sosa para paladares que están acostumbrados a la versión industrial o envasada de esta leche vegetal. Como nos gusta que, el comer sano, sea un placer  y no un sacrificio, os invitamos a hacer versiones de la leche de avena más sabrosas, que sean aptas para todos los públicos, incluido el infantil.

A modo de ejemplo, en la receta que hoy presentamos, hemos añadido coco deshidratado, cacao y un puñado de dátiles (ya que estamos en plena temporada), con los que, además de darle un toque especial y sabroso a la leche de avena, conseguimos incrementar su valor nutricional en cuanto minerales, antioxidantes e hidratos de carbono.

El resultado es una leche de avena casera de chuparte los dedos! Un “avenacao” de lujo, ideal para tomarla calentita durante los meses de invierno. Para las personas amantes del chocolate, tenéis mas propuestas saludables de chocolate a la taza en el artículo “Cómo hacer chocolates con leches vegetales caseras”.

Vamos con la receta de hoy.

Ingredientes para preparar la leche de avena, coco y cacao

  • 1 litro de agua caliente (60-70ºC).
  • 50 gr de avena de copos
  • 20 gr de coco deshidratado
  • 2 cucharadas de cacao de comercio justo
  • 2 a 5 dátiles maduros
  • 1 pizca de sal

Preparacion 

  1. Poner 1 litro de agua caliente (60-70ºC) en el recipiente de Vegan Milker by ChufaMix.
  2.  Colocar en el vaso filtrante, los copos de avena, el coco, los dátiles deshuesados, el cacao y la sal.
  3.  Introducir batidora de mano en el filtro y batir arriba y abajo sobre 1 minuto.
  4.  Dejar macerar todo 5 minutos.
  5.  Extraer el vaso-filtrante e introducir el mortero de la Vegan Milker despacito, y aplastar hasta exprimir, las últimas gotas de la pulpa avenera.
  6.  Reservar la pulpa para reciclarla para la elaboración de galletas o bizcochos. (Tenéis algunas ideas en el apartado de Pulpas y al final de este artículo en “Consejos y alternativas”)
  7.  Si no se va a consumir en el momento, debemos conservar la leche en la nevera. Nos durará entre 3 y 5 días dependiendo de la temperatura a la que está nuestro frigorífico.

Consejos y alternativas:

Cuidado con la temperatura del agua: En el caso de la leche de avena respetar la cantidad de 50 gramos por litro de agua caliente (que no rebase los 70ºC) es muy importante, pues la avena contiene una sustancia llamada mucílago que se comporta como espesante natural a altas temperaturas. Si la leche de avena que hemos preparado ha quedado demasiado espesa, siempre podemos añadir algo mas de agua y remover hasta homogeneizar. O bien, utilizar menos cantidad de avena en la preparación. Tenemos un artículo sobre cómo controlar el espesor de la leche de avena con todo tipo de alternativas sencillas que os pueden resultar bien prácticas.galletas veganas con leche de avena y coco

Por otro lado, la pulpa sobrante de esta leche es una masa chocolateada con sabor a coco. Es ideal para hacer galletas o introducirla en un bizcocho. Yo le he añadido a la pulpa: un plátano, 50 gramos de almendra triturada y una pizca de sal. He amasado bien la mezcla y la he repartido en una bandeja de horno en pequeñas dosis, como para hacer galletas. He aplastado bien la masa para que la galleta sea muy fina y se haga más rápido. En mi caso, 10 minutos a 180ºC han sido suficientes para asarlas y disfrutarlas junto con el chocolate.

Os comparto más ideas sobre que hacer con  las pulpas de la leche de avena y las pulpas de otras leches vegetales en la sección PULPAS de este mismo blog.

¡Como veis nos gusta aprovecharlo todo todo! ¡Salud!