
Al igual que el resto de las leches de frutos secos, la leche de avellanas es una delicia de la que podemos disfrutar todo el año, por ser uno de los frutos secos que más lentamente envejece y deteriora su sabor. Se pueden usar crudas o tostadas, peladas o sin pelar, como prefiramos. Entre las leches de frutos de secos, la leche de avellanas es mi preferida.
Ingredientes:
- 100-150 gramos de avellanas
- 1 litro de agua a temperatura ambiente
- 1 cucharada de azúcar de caña o miel (opcional y prescindible)
- 1 poco de canela
- 1 poquito de sal
Elaboración:
- Remojar las avellanas al entre dos y ocho horas, para que estén más tiernas y sea más fácil exprimirlas. Pero también se pueden utilizar directamente .
- Poner un litro de agua en el recipiente de Vegan Milker e insertar el vaso filtrante.
- Introducir en el vaso filtrante todos los ingredientes.
- Batir gentilmente sin presionar ni forzar la batidora durante 2 minutos más o menos.
- Dejar reposar 10 minutos y acto seguido extraer el vaso filtrante y colar la mezcla con la ayuda del mortero.
- Guardar la leche en el frigorífico para tomarla fría, caliente o cocinar con ella.
- Guardar también la pulpa restante para añadirla a las ensaladas, yogures o cremas vegetales.
Es una pulpa ideal para hacer una crema de chocolate o “nutella” casera, para añadirla a las ensaladas o en un plato de pasta, incluso para introducirla en un bizcocho casero.
También podemos hacer una deliciosa y nutritiva crema de dátiles y avellanas en la que participan la leche de avellana y su pulpa sobrante de la misma.
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Salut!!