Recetas de yogures y quesos

Receta de Yogur y Queso vegano de anacardos (o nuez de cayú, merey, marañon)

Después de disfrutar muchísimo descubriendo cómo elaborar sabrosas leches vegetales con distintas semillas, me picó la curiosidad por los yogures y quesos veganos. Conseguir un buen yogur y queso de anacardos, me ha llevado mucho tiempo. Os contaré el proceso para compartir los errores de los que tanto he aprendido.

Primeros fracasos al intentar hacer yogur vegetal.

Primeros fracasos al intentar hacer yogur vegetal.

Comencé por intentar hacer yogur a partir de cualquier leche vegetal (avellanas, chufas, avena…). El primer paso fue intentar cuajar la leche vegetal, tal y como se hacen los yogures a partir de leche animal. Tuve muchísimos fracasos. Resulta que los cultivos o bacterias que cuajan la leche animal no sirven para cuajar la leche vegetal ! No tenía ni idea, y yo erre que erre!!

Entonces cambié de estrategia, compré un yogur de soja he intenté cuajar la leche de soja que hice con mi Vegan Milker by Chufamix. Bingo! Conseguí hacer mi primer yogur vegano de soja casero. Aunque por alguna razón, seguía sin sentirme satisfecha, porque la fermentación no era natural, sino que partía de un yogur “industrial” de soja. Digamos que aún me faltaba dar el paso de conseguir una fórmula libre de productos industriales.

Yogures de soja caseros hechos utilizando como fermentador un yogur de soja industrial.

Yogures de soja caseros hechos utilizando como fermentador un yogur de soja industrial.

También hice algunas pruebas utilizando el alga agar-agar. El resultado fue un postre con base de leche de nueces pero no un verdadero yogur con propiedades probióticas. La textura y sabor son espectaculares, y se puede hacer con leche de nueces,de avellanas,de avena… pero cuidado, es una trampa pues NO ESTÁ FERMENTADO . Se trata pues de un “falso yogur” que no tiene las propiedades probióticas que buscamos en el yogur auténtico.

Como hacer yogurt vegano con leche de nueces casera

Postre de nueces elaborado con leche de nueces y agar agar.

Seguí indagando en internet y en libros de cocina crudista y por fin encontré un cultivo o fermentador que se utiliza para hacer yogures y quesos vegetales: El “agua enzimática” o “rejuvelac”.

El “agua enzimática” o el “rejuvelac” no es la única opción, por lo que he leído, también sirve como cultivo el “agua de kefir”. He de deciros que e experimentado recientemente en Kuala Lumpur (Malasia) con agua de kefir y el resultado, no me ha gustado. Probablemente el calor tropical de esta zona de Asia afecte al proceso de fermentación de forma negativa, acelerándolo y concentrándolo en demasía. Lo tengo que volver a intentar en casa, en otras condiciones ambientales más suaves.

Tras varias pruebas con agua enzimática, “reseteé” mi cerebro a cero, y por fin… ¡Di con la clave!

El proceso que a continuación enseñaremos, da como resultado un yogur líquido y un queso fresco espectaculares, y ello, a través de una fermentación natural que nosotras adaptaremos a nuestra manera a la Vegan Milker by Chufamix.

Y ATENTAS, porque en la Vegan Milker, en el mismo proceso de elaboración logramos hacer de una tanto el yogur como el queso con una textura óptima !

Vamos con el proceso de los yogures y quesos. Lo he dividido en dos videos que tenéis a continuación:

  1.  La base: Cómo hacer REJUVELAC
  2.  Cómo hacer QUESO y YOGUR VEGANO con la Vegan Milker by Chufamix.

1- El “agua enzimática” o REJUVELAC

Primero tenemos que hacer el “agua enzimática” o REJUVELAC. En el video la he hecho con semillas integrales de centeno, pero he probado con semillas integrales de trigo duro y también me ha funcionado. Yo diría que funciona con cualquier cereal integral (aunque esto es todavía una hipótesis mía), pues si no es integral ojo que la semilla no germina !

Ingredientes para el REJUVELAC:

Para hacer un litro de agua enzimática o REJUVELAC necesitamos 100 gramos de semillas de cereal integral (centeno o trigo duro).

Dependiendo de la temperatura media de nuestro hogar, la semilla germinará en dos o en cuatro días. Tenéis más información sobre la germinación en este enlace, pero creo que con el video que tenéis arriba lo entenderéis fácilmente.

Elaboración

Una vez han germinado los 100 gramos de semillas, cuando muestran el primer brote, se ponen en un tarro de cristal limpio con un litro de agua y se le pone un paño de lino o algodón como tapa.

Se deja reposar a temperatura ambiente durante 24 horas y voilá! Ya tenemos el agua enzimática.

El agua enzimática es un agua de color grisáceo que al olerla muestra un olor especial, como un poco fermentado. Al agitarla, veremos que salen burbujitas. Se cuela y se reserva para hacer el yogur y el queso.

Consejos y alternativas

Este “agua” se puede usar como cultivo para hacer yogures y quesos. También hay quien la mezcla con zumos de frutas para hacer refrescos probióticos naturales. O quien la toma tal cual como medicina (aunque su sabor así, no es agradable).

El “agua enzimática” o REJUVELAC se puede congelar. Yo he hecho yogur y queso con agua enzimática que tenía congelada hace un mes con excelente resultado. Antes de hacer utilizarla como cultivo, debéis dejarla reposar hasta que alcance la temperatura ambiente de vuestra casa, pues el frío aminora considerablemente su efecto.

Las semillas germinadas se pueden reutilizar para hacer otro litro de agua enzimática. Para ello hay que dejarlas reposar 24 horas y repetir el proceso al día siguiente. Pero ojo, sólo podéis hacer esto una vez, si lo hacéis más veces el agua enzimática no tendrá el “poder de fermentación” deseado para hacer yogur y queso.

Por último, las semillas germinadas nos las comemos en una ensalada, o con un cocido… en fin, no se puede desperdiciar esta joyita nutricional, pues una vez germinadas… ¡las semillas multiplican su valor nutricional !

2- Yogur y queso de anacardos fermentado con REJUVELAC

Hacerlo con anacardos (conocidos con diferentes nombres como nuez de cayú, merey, marañón) no es un capricho. He intentado hacerlo con avellanas y chufas, pero no he conseguido un resultado satisfactorio. El anacardo es, de momento, el fruto seco que mejor me ha funcionado con diferencia. Eso sí, aún me quedan por experimentar otras opciones como la soja, el coco, el cacahuete, las pipas de girasol, la almendra sin piel…

O sea que espero próximamente compartiros mas sorpresas. Eso sí, si alguna de vosotras se me adelanta, por favor, mandarme la receta y por supuesto os sacamos en el blog solas o con la familia, como queráis !

De momento os dejo esta video receta para hacer un increíblemente sabroso yogur líquido y queso fresco de ANACARDOS. La tenéis descrita en este mismo post debajo del video.

Ingredientes:

  • 200 gramos de anacardos (se puede poner mas, pero no menos!)
  • 1 litro de agua enzimática  o REJUVELAC(muy importante que sigáis al pie de la letra la elaboración de REJUVELAC como os muestro en el video1)
  • una pizca de sal
  • piel de limón
  • 2 dátiles (para la gente dulzona, yo lo hago sin)

Elaboración

  1. Se pone el REJUVELAC en el recipiente de Vegan Milker by Chufamix. (Colarla como se explica en el video).
  2. Se ponen los demás ingredientes en el vaso filtrante y se bate aproximadamente durante 2 minutos.
  3. Se suelta el vaso filtrante y con ayuda del mortero, se prensa la pulpa para extraer las últimas gotas.
  4. El yogur líquido se pasa a una botella, se deja reposar 10 minutos a temperatura ambiente, se tapa y se mete en el frigorífico. Antes de tomarlo tenemos que agitarlo. Es como un “actimel” pero natural, excelente probiótico y está delicioso! (de hecho…¡Ya le gustaría a Actimel ser tan nutritivo como este yogur!)
  5. receta vegana de queso vegano de almendras con pimentón

    Queso vegano de anacardos especiado con pimentón dulce y ajo

    Con la pulpa haremos el queso fresco. Se saca la pulpa a un tarro y se cubre con un paño de algodón o lino para que transpire. La dejamos a temperatura ambiente (20ºC) durante al menos 12 horas para que fermente bien (si vivimos en sitios de mucho calor quizá con 8 horas sea suficiente!).

  6. Una vez pasado el tiempo de reposo se le quita el paño. Asimismo, está buenísimo pero podéis mejorar su textura y sabor mezclándolo con ajo bien picado, hierbas aromáticas al gusto (también picadas muy pequeñitas), especias, un poquito de aceite, unas gotas de limón, tahín… ¡ lo que tengamos a mano !

Consejos y alternativas

  • El yogur dura entre 3 y 5 días dependiendo de la temperatura de nuestra nevera. De lo bueno que está, en mi casa la he tenido que esconder para que no desaparezca en pocos minutos y poder saber su caducidad… Ja, ja..
  • El queso fresco tiene la misma caducidad, pero si le añadimos limón, y/o sal, y/o aceite, y/o especias, y/o una cucharadita de tahín (pasta de sésamo o ajonjolí) nos durará de 7 a 10 días.

De momento esto es todo, seguimos experimentando con otras semillas y a la que “cuaje”, o mejor dicho, “fermente”,

¡Las postaremos!