¿Quieres que tu leche vegetal casera tenga aún más vitaminas y minerales?
Hemos descubierto una forma muy sencilla de conseguirlo.
Esta receta se germinó gracias a la lectura de “El gran libro del Áloe” de Alessandro Bassetti y Stefano Sala (Edizioni zuccari, 2007) sobre la historia, botánica y aspectos farmacológicos de esta legendaria planta. Fue con este libro que comprendí el potencial nutricional del Áloe y nos surgió la curiosidad de experimentar con ella como ingrediente de nuestras leches vegetales caseras.
Resumiré a continuación a que se debe su fama en el mundo de la medicina natural y porqué la consideramos un ingrediente clave para vitaminizar y mineralizar nuestras leches vegetales caseras.
¿Cuál es el valor nutricional del Áloe Vera?
Destaca por su aporte variado de vitaminas A,C,E y algunas del tipo B. También nos aporta 10 minerales importantes que nos proporcionan propiedades que van desde la constitución de los huesos y cartílagos (Calcio), hasta el buen funcionamiento de los músculos cardíacos (Magnesio), pasando por intervenciones en el metabolismo de la glucosa gracias al Cromo y deleitándonos con sus fuertes poderes antioxidantes por el Cobre que contiene.
Por otra parte, contiene 7 de los 8 aminoácidos esenciales tan importantes en la construcción de enzimas, hormonas y tejidos (sobre todo musculares y epiteliales). Gracias a este gran cocktail de sustancias el aloe es comparable a los aportes multi-minerales, vitamínicos y proteicos más modernos.
Pero más allá de su valor nutritivo, el Áloe tiene un sinfín de propiedades que sería muy largo de relatar en este espacio. Nombraré algunos brevemente:
Gracias a la aloína que contiene el gel, goza de propiedades purificantes por su efecto laxante y drenante. Contiene la concentración más grande de manano acetilado que existe en la naturaleza y se encuentra de la forma más activa posible, dándole al gel de Áloe un carácter inmunomodulador, es decir que obstaculiza el crecimiento de parásitos, hongos y bacterias que debilitan nuestro sistema inmunológico.
Otra propiedad importante es la radioprotectora: el calcio asociado a la vitamina A , el retinol y el betacaroteno son una buena defensa de la capa epidérmica contra los daños del sol o quemaduras de otro tipo. El uso tópico del gel tiene acción antiinflamatoria, facilitando la cicatrización y reparación de los tejidos.
Las propiedades nutricionales se distribuyen por igual entre el gel y la corteza, pero ésta última contiene antraquinonas, las que nos provocan una sensación organoléptica muy desagradable debido a su sabor amargo y olor agrio.
Es por esto que pelaremos la planta antes de introducirla en la leche vegetal y utilizaremos solamente la parte del gel interno.
¿Dónde puedo conseguir gel de Áloe?
La mejor forma de hacernos con el gel de Áloe es cultivar nuestra propia planta. A partir de los dos años de vida la planta ya tendrá las propiedades nutricionales que hemos presentado en la introducción del artículo.
Cuidado con comprar el gel por ahí porque hay mucho producto que no certifica que el gel sea de una pureza del 100%, ya que cuando se pela para envasarlo se desestabiliza fácilmente y en muchos casos tratan el gel con productos químicos para que no estratifique ni varíe el pH y así conseguir prolongar su vida comercial.
¿Qué cantidad se puede tomar?
Se puede poner entre 25-50 gramos de gel de aloe por litro de leche vegetal.
¿Cómo la introducimos en la leche vegetal?
En las leches vegetales que se elaboran con agua natural; leche de almendras, leche de cáñamo, leche de cualquier fruto seco… se pela el Áloe y se introduce el gel dentro del vaso filtrante de Vegan Milker by Chufamix junto al resto de ingredientes. Después se sigue el procedimiento habitual.
En las leches vegetales que se elaboran con agua caliente: leche de arroz, leche de avena, leche de coco… Primero hacemos la leche vegetal siguiendo su receta original, la colamos y una vez se haya templado la leche añadimos el trozo de gel y lo batimos (sin filtro). De esta forma evitamos que el calor del agua de elaboración disminuya el potencial vitamínico y de minerales que tiene el Áloe.
A modo de ejemplo, haremos una leche de cáñamo con gel de Áloe.
Ingredientes:
- 100 gramos de cáñamo (remojado 8 horas)
- 30 gramos de gel de aloe vera (sin piel*).
- Una pizca de sal
- Endulzante (opcional)
*Ojo, sólo se puede utilizar la parte gelosa del aloe vera como bien explicamos en la introducción de este artículo.
Preparación
- Desechar el agua de remojo de las semillas de cáñamo e introducirlas en el vaso filtrante.
- Añadir al mismo el trozo de gel y la sal.
- Poner 1/2 litro de agua en el recipiente de Vegan MIlker e insertar el vaso filtrante con todos los ingredientes.
- Batir con la batidora de mano durante 1 minuto aproximadamente.
- Cuando vemos que la batidora ya ha exprimido bien la semilla añadir otro medio litro de agua y seguir batiendo un poco más (15 segundos es suficiente) hasta que se homogeneizar la mezcla.
- Dejar reposar 10 minutos para que se asiente la leche.
- A continuación, soltar el vaso filtrante y con la ayuda del mortero, filtrar las últimas gotas de la pulpa.
- Poner la tapa y guardar la leche en la nevera.
Observaciones y consejos
Cuando repose en la nevera la leche estratificará. Por lo que antes de servir la tenemos que remover bien.
No se nota mucho el sabor a aloe y predomina un sabor como a pipas de girasol muy característico de la leche de cáñamo. Por lo que obtenemos los nutrientes que nos aporta el aloe sin apenas modificar el sabor de la leche vegetal original.
Esta receta sirve para aplicarla en cualquier receta de leche vegetal casera. Pero preferentemente utilizaremos el Áloe como ingrediente de las leches vegetales que se elaboran con agua natural.
Cuando la leche vegetal contiene Áloe veremos que cuando la calentamos la cantidad de grumos es menor que en su versión original (sin Áloe).
Justamente cuando hemos hecho esta prueba teníamos a mano unas manzanas asadas al horno y como nos encanta salsear con las leches vegetales… Mirar que postre más nutritivo y sabroso hemos creado:
Compota de manzana asada con leche de cáñamo y aloe.
Ingredientes para la compota
- 2 manzanas cocidas
- 3 cucharadas de copos de avena
- uvas pasas (al gusto)
- 1 taza grande de leche de cáñamo y aloe vera (templada)
- canela (opcional)
Preparación de la compota
Trocear las manzanas y ponerlas en bol junto con las uvas pasas y la avena.
Templar la leche de cáñamo a fuego muy lento y añadirle canela al gusto. No dejaremos que la leche se caliente demasiado o que hierva para no perder las vitaminas.
Añadir la leche al bol donde tenemos la frutas y remover.
Dejar reposar 30 minutos hasta que los copos y las uvas pasas se hidraten bien.
Seguimos experimentando… hasta la próxima!


