
La leche dorada es una receta oriental milenaria muy propia para el otoño.
Esta estupenda y original receta nos la compartió Brigitte Andreae hace unos meses en la comunidad “chufamixera”, proponiéndola como remedio casero contra la depresión de invierno. Se trata de hacer una masa dorada con especias y aceite de coco que sirve para aromatizar y nutrir cualquier leche vegetal; la leche de almendras, la leche de coco, la de avena, la leche de pipas… o la leche vegetal que más nos guste.
Se puede utilizar como sustitutivo del café o del té, o como complemento de cualquiera de éstos ¡Para gustos los colores!

Ingredientes para hacer la masa dorada:
- 1 cl de agua
- 2 cucharas de cúrcuma en polvo
- 1 pizca de pimienta negra
- 1 cucharadita de jengibre
- 1 cucharadita de canela
- 1 cucharadita de cardamomo ( yo no he podido conseguir el cardamomo en polvo y lo he sustituido por 3 semillas de cardamomo ).
- 1 cucharada rasa de aceite de coco.
Preparación de la leche dorada:
- Primero se prepara una pasta: Se pone en una cazuela a fuego bajo, el poquito de agua, las 2 cucharas de cúrcuma en polvo, 1 pizca de pimienta negra, 1 cucharadita de jengibre, 1 cucharadita de canela, 1 cucharadita de cardamomo o 3 semillas.
- Mantenemos la mezcla al fuego lento sin dejar de remover durante 5 minutos.
- Después se retira del fuego y añadimos 1 cuchara de aceite de coco y mezclamos bien. Es mejor que la cuchara de aceite de coco sea más bien rasa, pues sino quedará la masa muy aceitosa para mi gusto.
- Una vez hecha la masa se guarda en un frasco en la nevera durante 1-2 semanas. Para el segundo día de reposo la masa dejará de ser una masa líquida y grasienta y se tornará en una pasta seca. No pasa nada, este es su proceso normal.
- Se mezcla 1 o 2 cucharaditas de esta pasta en una taza de leche vegetal caliente y un edulcorante (opcional).
Gracias a Brigitte y a todas las personas “chufamixeras” por compartir con nosotros vuestras ideas y propuestas, y ayudarnos a enriquecer nuestra experiencia con las leches vegetales caseras.
¡Un brindis con leche dorada a vuestra salud y feliz otoño!